Tipos de cambio en las empresas

En el anterior post, hemos hablado de que la gestión del cambio que están sufriendo las empresas. Pero hay diferentes tipos de cambios en las empresas, a los que se hace frente de forma diferente.

Por ello, si hablamos de gestión del cambio, debemos conocer la naturaleza de lo que queremos gestionar, sus características, condiciones y los comportamientos que generan.

Lo primero a tener en cuenta es que hay cambios planificados, cambios rutinarios, evolutivos o accidentales, dentro de las organizaciones, y, aunque casi siempre vamos a hablar de cambios planificados dentro de las empresas, ya que son los que más comunes, y deseados, también podemos vernos frente a otros tipos de cambio.

Características básicas de todos los cambios:

  • Son constantes
  • Son disruptivos
  • Son exponenciales

Teoría de los cisnes negros

La teoría de los eventos tipo cisnes negros de Nassim Taleb, describe que hay cambios que se caracterizan por:

  • Ser disruptivos, atípicos e inesperados, por lo que no son previsibles.
  • Producen un gran impacto y suelen traer grandes consecuencias.
  • Estos cambios se explican después de que hayan sucedido, es decir, retrospectivamente.

Estos cambios son habituales a nivel cultural, y dentro de la sociedad donde se encuentra la organización. Por ello, se recomienda que la empresa incluya dentro su cultura organizacional, valores como flexibilidad, adaptabilidad, e innovación que le permitan evolucionar ante este tipo de cambios.

Tipos de cambio

Los cambios se pueden clasificar de diferente forma, dependiendo de la característica que se tome como variable de clasificación.

Por un lado, podemos dividir los cambios en cotidiano o emergente, y cambio planificado. EL primero está condicionado por los sucesos producidos en la sociedad, por otro lado, los cambios planificados se producen a partir de acciones concretas (Maristany, 1998).

También se puede diferenciar entre cambio impuesto y planificado (Ronco, 2000). La gran diferencia aquí, se enmarca en la posibilidad de dar marcha atrás, que sí se puede dar en el cambio planificado, y la presión desde donde se insta a la implantación, siendo jerárquica y vertical en el caso del impuesto.

Pro otro lado, dentro de los cambios planificados, podemos diferenciar cambios menores o de primer orden, que sólo afectan a una parte de la organización, y los cambios mayores o de segundo orden, que suelen estar asociados a un cambio drástico, junto con un cambio de estrategia.

También se pueden distinguir cambios graduales y cambios radicales, teniendo en cuenta el tiempo de implantación de los cambios (Collerette, P. y Delisle, G. , 2011).

Finalmente, una de las clasificaciones más extendida es la que cruza dos criterios: el criterio que diferencia cambios incrementales o transformacionales y los diferentes niveles de proactividad (Nadler, D., Shaw, R. & Walton, E. , 1995). Según está clasificación, podemos diferenciar:

  • Entonación: cambios que se realizan sin una exigencia de cambio inmediata.
  • Adaptación: cambio incremental y adaptativo frente a presiones del entorno.
  • Reorientación: cambio anticipativo a posibles cambios del entorno.
  • Re-creación: cambio reactivo y transformacional, que implica la eliminación de algunos elementos.

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