¿LA CULTURA EMPRESARIAL SE LO COME TODO?

En el congreso de Factor Humano escuche en unas de las mesas redondas algo así como “La cultura se lo come todo, se come la estrategia…” y no puedo estar más de acuerdo con esta afirmación. Hoy más que nunca el factor humano en las organizaciones tiene más relevancia que nunca, predomina más allá de los procesos y de las actividades siendo los motores reales del cambio o del estancamiento.
La coherencia cultural es una buena práctica para eliminar estos inconvenientes y con coherencia me refiero a que la cultura empresarial sea una, habitualmente nos encontramos con la cultura comunicada, la cultura que realmente se vive y la cultura deseada y eso no conduce a ningún buen puerto

Los principales factores que influyen en la identidad corporativa o cultura empresarial son:

La Historia de la empresa, no solo entendida como los logros alcanzados a lo largo de su evolución en el tiempo, tiene una gran importancia la historia de las personas que la han integrado a lo largo de ese tiempo, sus anteriores empleados y la historia de su creador.
La Organización interna, es un factor clave a la hora de expresar y definir la cultura empresarial, no solo en su organigrama de toma de decisiones fundamental para comprender la cultura y el funcionamiento, también la disposición física es clave para esa organización y la coherencia entre ambos elementos vuelve a ser fundamental.

La comunicación interna, tanto entre compañeros, como la relación con y entre los directivos es un elemento esencial para vivir de manera correcta la cultura empresarial, y es al mismo tiempo un elemento de unión en esa coherencia necesaria expresada, entre lo que se piensa, lo que se hace y lo que se dice., sin esta unión es imposible trasladar el mensaje adecuado a todos los componentes de la empresa y por ende, la cultura no se vivirá con coherencia y será un elemento distorsionador de la motivación y la unión del personal con los proyectos empresariales.
La imagen y proyección externa, es muy importante en cualquier empresa la imagen externa que se proyecte a los agentes externos con los que se relaciona, pero una vez más esa imagen debe ser reflejo de la imagen interna, no se puede mantener una falsedad durante mucho tiempo y la falta de coherencia en el largo plazo no ofrece buenos resultados.
Para gestionar la cultura corporativa es necesario desarrollar una estrategia detallada y bien definida y lo principal es la definición de esa estrategia es realizar un buen diagnóstico que nos diga quien estamos siendo realmente y analizar si eso que somos es lo que queremos ser o hay diferencias evidentes que nos den paso al plan de acción necesario para llegar a ser lo que queremos, compartirlo y vivirlo con toda la plantilla para lograr la coherencia necesaria en cualquier organización para su mantenimiento en el tiempo con alta eficacia y rentabilidad.

Para CIEDO, el diagnóstico es la pieza clave en nuestro PROTOCOLO de actuación tanto si realizamos una intervención global en la empresa como una parcial en un Equipo, Departamento o Directivo porque si no sabemos dónde estamos, difícilmente vamos a elegir el camino adecuado para llegar a donde queremos.

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