Cómo quieres cambiar: de forma proactiva o de forma reactiva

 Tú eliges.En el mundo actual de cambio continuo, los nuevos desafíos atentan seriamente sobre la supervivencia de las organizaciones, aumento de competidores, dificultad para retener al talento humano, tecnologías cambiantes que eliminan las barreras de entrada tradicionales de los mercados,… son algunos de los elementos que obligan a las organizaciones a estar preparadas para el cambio y no solo a eso sino a tener la habilidad de motivar a su gente para alcanzar la renovación continua.

La globalización, las nuevas formas de hacer negocios, los movimientos de capitales, junto con la necesidad de dar solución a las necesidades de las nuevas generaciones de empleados, son algunos de los factores que están presionando el cambio de las organizaciones, convirtiéndose en una preocupación básica para estas.

Día a día las empresas enfrentan nuevos retos, ya sea una organización consolidada o una pequeña empresa que apenas está empezando siempre se presentan cuestiones nuevas que inciden en su comportamiento, su evolución y su supervivencia.

La gestión del cambio no consiste en implantar nuevos modelos de gestión que resulten ser solamente teorías pasajeras, más bien consiste en aprovechar los cambios del entorno empresarial para el bien de la firma, por ello, las organizaciones deben ser flexibles sino y desarrollar una aguda percepción para anticiparse a los cambios y poder estar así siempre a la vanguardia.

En orden de obtener procesos de renovación continuos y exitosos, es recomendable hacerse preguntas más que dar respuestas, para convertirse en expertos en indagación para obtener el máximo beneficio de estos cambios.

El Cambio Organizacional definido como la capacidad de evolución de las organizaciones para mantener sus ventajas competitivas en un entorno altamente movible y que se convierten en un nuevo comportamiento organizacional es el objetivo básico del Desarrollo Organizacional.

El Desarrollo Organizacional prepara y ayuda a las organizaciones a realizar los cambios necesarios de manera natural, sin grandes tormentas estructurales y personales para avanzar en el desarrollo de sus capacidades y mantenerse en los mercados altamente competitivos que coexisten en el mundo global en el que vivimos.

Los cambios pueden motivarse y efectuarse de dos maneras:

• Motivación interna: La iniciativa proviene de dentro de la organización, surgen del análisis del comportamiento organizacional y se presentan como alternativas de solución, representando condiciones de equilibrio, creando la necesidad de cambio de orden estructural. (Proactiva)

• Motivación Externa: La inercia de los cambios nos obliga a tomar medidas y ajustar nuestra organización para no salirnos del mercado, y en esta situación perdemos el control. (Reactiva)

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